Blog / INFANCIA – Los niños con Síndrome de Down necesitan estimulación.
16 agosto, 2020
PSYKHE DOWN SINDROME PSICOLOGIA ALICANTE SAN JUAN

«SI ME AYUDAS, PUEDO !»    (Sandra – 9 años)

 

El Síndrome de Down se constituye como una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra en el par 21 y las consecuencias en estos niños implican alteraciones en el desarrollo cerebral y físico que dificultan su adaptación al medio.

No obstante, en ausencia de un tratamiento curativo, la estimulación temprana se presenta como una alternativa que refuerza y fortalece las conexiones neuronales con el objetivo de permitir al niño desarrollarse íntegramente.

De hecho, “en los niños con S. Down, las mejoras que se han producido estos últimos 25 años, con incrementos en el Coeficiente Intelectual de hasta 20 puntos, se deben a los programas de atención temprana y terapias adaptadas” que aprovechan la plasticidad neuronal en los primeros años. (más info)

 


 

A continuación, me gustaría revisar contigo las limitaciones que presentan estos niños a causa de esta alteración genética y vamos a analizar algunas pautas que se utilizan en atención temprana para poder limitar estas carencias o corregir algunos patrones incorrectos del desarrollo, típicos en niños con estas características.


DIFICULTADES MOTORAS

Los niños con Síndrome de Down sufren de hipotonía (disminución de la tensión o del tono muscular) lo que reduce la fuerza que presentan sus músculos, ocasionando carencias durante su desarrollo motor, tanto fino como grueso. Por ello, hay que favorecer que el niño esté recto y vertical cuando esté tumbado, ayudando así a mantener un correcto control cefálico (músculos del cuello que sujetan la cabeza).

Cuando el niño inicia la marcha , debemos evitar tacatacas o sujeciones por encima de los hombros, que favorecen la posición de piernas arqueadas, que ya es típica en niños con Síndrome de Down. Desde muy pequeños, debemos ofrecerles estímulos motivadores de diferentes tamaños, colores y texturas, que les lleven a explorar, mejorar la pinza digital, la prensión manual, la coordinación de ambas manos etc.

Por otra parte, tenemos que tener un poco más de paciencia si queremos que nuestros pequeños se sientan motivados a la hora de realizar las tareas. Y lo más importante, reforzar y felicitar por cada progreso, creando experiencias positivas en el aspecto motor, que no suele ser muy motivante para ellos.


DIFICULTADES COGNITIVAS

Conforme transcurren los meses y los años, el niño con trisomía progresa a un ritmo más lento que los otros niños. Sin embargo, es muy importante destacar que no hay estancamiento después de la adolescencia si se sigue trabajando adecuadamente. Por ello, no es necesario esperar a que se desarrolle la motricidad para empezar a estimular el cerebro, ya que el hecho de que no sepa caminar no implica que no pueda comenzar a practicar otros aprendizajes.

Lo más útil es empezar con objetos de colores intensos y llamativos, rostros humanos, movimiento o el contraste de luz-oscuridad, que permitirán mantener a los niños más motivados. Los juguetes sonoros, por ejemplo, favorecen el aprendizaje de causa-efecto. Además, son muy útiles los juegos del tipo “cu-cu-tas” o de esconder/encontrar objetos, ya que ayudan a desarrollar el aprendizaje de “permanencia del objeto” que, posteriormente será necesario para otros momentos importantes en su vida, como la separación de sus figuras de referencia.


DIFICULTADES COMUNICATIVAS

Influenciado por una mezcla de dificultades cognitivas y motoras, el aprendizaje del lenguaje en estos niños suele ser más lento. No obstante, si un niño no puede hablar, se mantendrá una comunicación y diálogo con él, dándole la opción de contestar por gestos o señalando. Puesto que son muy visuales, los gestos y la imitación ayudan mucho a los niños con trisomía. Además, el escuchar voces humanas con diferentes tonos, ritmos y canciones también favorece la comunicación.


DIFICULTADES SOCIALES Y DE AUTONOMÍA 

Aunque en general, una de las limitaciones presentes en los niños con Síndrome de Down es que son más pasivos, lo que se traduce en una adquisición de habilidades socioafectivas más lenta; debemos aprovecharnos de que tienen un gran interés en las respuestas sociales (mucho más que en las motoras), lo que se puede aprovechar para su socialización.

Debemos ayudarlos a introducirse en grupos con intereses similares a los suyos para que, mediante el juego, desarrollen capacidades de interacción con los demás y de autonomía. Cabe destacar la necesidad de que los padres confíen en las capacidades de los niños y les dejen actuar y formar parte de sus propios aprendizajes, no prestando ayuda antes de que la pidan o la necesiten. Así, favorecerán el desarrollo de búsqueda de soluciones, y les permitirán ser más independientes en un futuro.

 


 

EN CONCLUSIÓN

Hoy en día, la mayoría de los niños con Síndrome de Down pueden participar en un programa de atención temprana; gracias a ello la familia podrá adquirir una serie de conocimientos educativos y de estrategias, que servirán a lo largo de la vida para poder educar y formar a sus hijos, convirtiéndoles en personas lo más autónomas, responsables e independientes posibles.

 


 

Lidiar con estos retos puede parecer abrumador … es normal !
Por eso te invito a solicitar tu cita informativa gratuita y juntos analizaremos con detalles cómo podemos ayudar a su pequeño a desarrollarse.

¿Hablamos?

Elena Garrigós
Psicóloga Infanto Juvenil
Especialista en Atención Temprana