Blog / INFANCIA – el COVID19 y la «nueva normalidad»
19 junio, 2020
ELENA GARRIGOS PSYKHE ATENCION TEMPRANA PSICOLOGO ALICANTE SAN JUAN 3 2

La situación de confinamiento, ocasionada por el estado de alarma sanitaria (COVID19), ha afectado a todas las familias, creando situaciones de estrés provocadas por la ruptura de rutinas y los cambios que todos hemos tenido que realizar en nuestras vidas para acoplarnos a esta nueva realidad.

Nuestros pequeños, también, han tenido que adaptarse y han sufrido las consecuencias de no poder salir a la calle, ir al cole, o simplemente dar un paseo por el parque.

Esto, unido al miedo irracional ocasionado por una amenaza invisible que se encuentra fuera de la seguridad de sus hogares, ha ocasionado que muchos niños presenten alteraciones de conducta ahora que empezamos a entrar en la «nueva normalidad».


A continuación presentamos algunas de las consecuencias negativas que se han podido observar en los más pequeños a causa del confinamiento, así como una serie de pautas para poder sobrellevarlas ahora que volvemos a comenzar a salir a la calle.


 

INACTIVIDAD Y MALOS HÁBITOS

El aumento de horas que los niños han pasado en casa, sumado a la imposibilidad de realizar ejercicio físico en el exterior y de disfrutar de las horas al aire libre practicando juegos que implican movimiento, ha producido un incremento del sedentarismo en los niños que ha ocasionado consecuencias negativas tanto a nivel físico (sobrepeso, obesidad, malos hábitos alimenticios, etc) como a nivel psicológico (nerviosismo, estrés, problemas de conducta, problemas de sueño, etc).

Estos malos hábitos adquiridos durante la cuarentena, deben ir reduciéndose poco a poco mediante actividades motivadoras para los niños que impliquen movimiento y ejercicio físico, lo que permitirá volver a adquirir rutinas activas que son reforzadas con el disfrute y la diversión que implica el hecho de que sean atractivas para ellos.


MIEDOS Y FOBIAS

Muchos niños han visto disminuir las normas y los límites durante el tiempo que hemos pasado confinados. Además, la atención provista por muchos papás y mamás, ha sido mayor durante el confinamiento, lo que ha ocasionado que muchos niños se acostumbren a esta nueva “vida en casa”, negándose a salir a la calle o a separarse de sus padres ahora que podemos volver a salir.

Para solucionar los problemas de conducta, una buena alternativa es…
– comenzar a instaurar las normas progresivamente,
– usando la negociación para hacer a los niños participes de la toma de decisiones,
– favoreciendo así que se sientan parte del proceso, lo que facilitará a los más pequeños el volver a aceptar los límites que se han desdibujado durante la cuarentena.


AUMENTO DEL USO DE TECNOLOGÍAS

Una buena alternativa para mantener distraídos y entretenidos a los niños durante el confinamiento ha sido, sin duda, el uso de tablets, ordenadores, y demás aparatos electrónicos, que en algunas ocasiones son una buena alternativa para favorecer el aprendizaje para los más pequeños.

No obstante, el problema aparece cuando, tras este periodo de aumento del uso de estos aparatos, se intenta volver al número de horas de utilización que se aplicaba anteriormente; presentándose quejas, problemas de conducta y rabietas de todo tipo.

  • Para reducir este tipo de actividades, la mejor opción es ofrecer alternativas igualmente atractivas para ellos, a la vez que se aplican límites flexibles y realistas para el uso de aparatos electrónicos.
  • Este tipo de normas deben aplicarse con firmeza y para ello, el uso de consecuencias y avisos es la mejor opción.
  • Además, esto debe ir siempre acompañado de refuerzo positivo ante el mínimo avance por parte del niño,
  • Así como tiempo de calidad en actividades familiares en ambientes exteriores, que permitirá ayudar a reducir la posibilidad de uso de estos aparatos.


DISMINUCIÓN DE LA SOCIALIZACIÓN

Esta ha sido sin duda la consecuencia que más ha afectado a nivel psicológico a nuestros niños y niñas, ya que como seres sociales, tienen la necesidad constante de compartir sus experiencias y aprendizajes con otras personas.

Además, esto se da en mayor medida durante los primeros años, donde el contacto con otros es una parte esencial para su educación y maduración cerebral. Por ello, es esencial que nosotros los adultos, como figuras de referencia, ayudemos y acompañemos a los niños a recuperar esos contactos y vínculos perdidos durante el confinamiento para que puedan volver a beneficiarse de las consecuencias positivas de esta creación y mantenimiento de redes sociales.



EN CONCLUSIÓN

Todos sabemos que educar no es tarea fácil, y menos en los momentos en los que nos encontramos, por ello recomendamos en todo momento mantener la calma, comprender y escuchar a los más pequeños y más que dirigirlos, acompañarlos durante esta vuelta a la normalidad que tanto nos está enseñando a todos.


Ahora mismo, el futuro puede parecer abrumador y delicado … es normal!

Por eso te invito a solicitar tu cita informativa gratuita y juntos lo analizaremos con detalles y sin compromisos.

¿Hablamos?

Elena Garrigós
Psicóloga Infanto Juvenil
Especialista en Atención Temprana