Servicios para Centros Educativos

Educar la mente sin educar el corazón, no es educar en absoluto”. (Aristóteles)

En estos últimos años estamos asistiendo a un interés creciente por parte de los padres en poder mejorar la calidad de la educación escolar, complementándola con una atención emocional adecuada, asegurando así el desarrollo integral del menor.

Padres y profesores son conscientes de la enorme importancia que la inteligencia emocional tiene en el desarrollo y la adquisición de una personalidad equilibrada. Se ha demostrado científicamente que es necesario contemplar al niño de forma completa, entrenando y desarrollando tanto sus aptitudes intelectuales como las emocionales y sociales.

De poco sirve enseñar a los alumnos a tener exclusivamente “inteligencia intelectual” (retener y utilizar la información) si no son capaces de conocer, aprender y gestionar sus propias emociones; y no sólo sus emociones, sino también las de sus compañeros. La inteligencia emocional es una habilidad y lo bueno de las habilidades es que se pueden aprender y también enseñar.

Enseñar a los niños y niñas a reconocer y gestionar las emociones les permite conocerse, incrementar la percepción de control sobre aquello que les pasa y aprender a automotivarse. Estos son aprendizajes fundamentales para el desarrollo de la autoestima y el autoconcepto. Los niños con alta inteligencia emocional y una adecuada tolerancia a la frustración mantienen relaciones sociales más satisfactorias, ahora de pequeño y más aún en su vida adulta.

A medida que el niño crece, las relaciones se amplían y se vuelven más complejas, requiriendo el desarrollo de más habilidades sociales para relacionarse exitosamente, entre las que se encuentran:

expresar deseos y preferencias de forma clara,

habilidad para no ser fácilmente intimidado por otros niños,

expresar su frustración e ira de forma adecuada,

mostrar interés por los demás, ofrecer ayuda a los demás cuando lo necesitan, etc.

Las relaciones entre iguales son necesarias para el adecuado desarrollo de los niños; tener amigos les permite sentirse parte del grupo y recibir apoyo en aquellos momentos en los que lo necesiten, compartir experiencias, intereses y gustos, establecer relaciones de confianza les ayuda a construir una imagen adecuada de si mismo.

El Centro de Psicología Avanzada PSYKHE tiene años de experiencia impartiendo Talleres de Inteligencia Emocional y Mindfulness para niños, adolescentes y educadores. El programa de Inteligencia Emocional y Mindfulness también nace con la motivación de formar y dotar a los educadores con herramientas para ser capaces de entrenar la gestión emocional, habilidades sociales y mindfulness de sus alumnos.

Estos talleres suelen ser impartidos en los centros educativos que confían en nosotros, en sus aulas, durante el horario lectivo o fuera de él como “actividad extraescolar” y también como formación para el profesorado. Cada taller se diseña “a medida” en función de las necesidades, edades, número de participantes y tiempo deseado a emplear.

¿Deseas conocer más detalles?

Le invitamos a solicitar una cita informativa gratuita; podemos vernos en el Centro PSY-KHE o nos desplazamos a su centro escolar.